“Se lo que eres, se esa música, se tú, tú mismo como un concierto de palabras, se tú, como un alguien escondido en la mudez del mundo, un concierto soñado...”
Günnar Björling
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...y vilmente dejo de transformarme en otra para complacer o para reinar, porque el cansancio me enluta.
Me molesta que los demás no se percaten que siguen dando vueltas en espiral. Me agota y hasta me aburre que se utilicen los inconvenientes para alcanzar la tan mentada atención.
Nada es importante, nunca (aunque lo parezca).
Discurrimos…algunos sabiendo que nadie nos otorga más atención que la indispensable, somos olvidados porque es necesario, porque todo se parece, se hace espejo y se carcome a sí mismo.
Nada es útil. Nada. Somos odiosamente perecederos, odiosamente fútiles, simples borradores de un final inacabado, siempre.
Siempre olvidándonos que tras nosotros cae el telón de los amores, tragedias y vidas.
Quizás, si supieramos asir las bocanadas de cierta felicidad pasada, seríamos un poco trascendentes.
(...sólo un poco de recuerdo ante tanto olvido.
Nada es útil. Nada. Somos odiosamente perecederos, odiosamente fútiles, simples borradores de un final inacabado, siempre.
Siempre olvidándonos que tras nosotros cae el telón de los amores, tragedias y vidas.
Quizás, si supieramos asir las bocanadas de cierta felicidad pasada, seríamos un poco trascendentes.
(...sólo un poco de recuerdo ante tanto olvido.
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