
Corrés detrás del viento para alcanzarlo. Te gusta vivir y amar. Sabés de libertad. Te alejás de lo innecesario. Todos los días detrás de esa voz gruesa, apañás las ilusiones. Siempre me mirás y me ves. Nunca me pedís explicaciones. Me creés. Sabés amarrarme. Anclás. Susurrás. Cantás. Te adueñás de lo mejor de los días. Sabés escuchar. Sabés reír. No juzgás.
Vos y el viento me alcanzan. Me enseñás a amar, a vivir, a soñar sueños de dos. Me explicás como se le habla a la libertad. Me señalás la dirección. Le hacés lugar a mis ilusiones. Me amarro. Me quedo en tus susurros y en tu canto. Me enseñás a que no me enoje con la cobardía de los otros.
Me gusta dormir a tu lado. Por fin, aunque no se por cuánto, no me se sola.
(y me abrazo a tu calor para volar mientras dura la literal confianza de hacernos felices)
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2 comentarios:
Desde luego el parece un gran hombre, y "vos" una gran mujer.
Mucha felicidad.
Como "tu"...
Un enorme beso y abrazo y gracias, siempre.
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