domingo, 14 de septiembre de 2008

vos



Corrés detrás del viento para alcanzarlo. Te gusta vivir y amar. Sabés de libertad. Te alejás de lo innecesario. Todos los días detrás de esa voz gruesa, apañás las ilusiones. Siempre me mirás y me ves. Nunca me pedís explicaciones. Me creés. Sabés amarrarme. Anclás. Susurrás. Cantás. Te adueñás de lo mejor de los días. Sabés escuchar. Sabés reír. No juzgás.

Vos y el viento me alcanzan. Me enseñás a amar, a vivir, a soñar sueños de dos. Me explicás como se le habla a la libertad. Me señalás la dirección. Le hacés lugar a mis ilusiones. Me amarro. Me quedo en tus susurros y en tu canto. Me enseñás a que no me enoje con la cobardía de los otros.

Me gusta dormir a tu lado. Por fin, aunque no se por cuánto, no me se sola.

(y me abrazo a tu calor para volar mientras dura la literal confianza de hacernos felices)

*****

2 comentarios:

Eduardo Alvarado dijo...

Desde luego el parece un gran hombre, y "vos" una gran mujer.

Mucha felicidad.

Κλεοπάτρα dijo...

Como "tu"...

Un enorme beso y abrazo y gracias, siempre.