
Estoy pensando seriamente en morirme de pena.
Sí, así, pausadamente y que todos se den cuenta de que estoy muriéndome de pena. Pero pena por todo hasta por lo demás, no sólo por mí. Porque ando penando entre mis desaciertos varios, entre mis confusiones, entre las descripciones extrañas y fecundas que hacen sobre mí (y que expresan), entre las incógnitas de porqué me necesitan, de porqué me extrañan y porqué no. Morir de pena por no entrar en el submundo del azar y encuentros, por no saber estar con alguien y que se detenga el mundo, por no caber en los recuerdos, por no necesitar mucho. Eso, morir de pena para hacer de muchas novelas escritas a través de los tiempos, un best sellers para llevar a todas las mujeres la alegría de no mentir más una suficiencia posmoderna y que se sientan fashion y útiles, llorando sobre una almohada contándolo repetidamente. Morir de pena por los demás, por los que apenas transitaron unas cuadras de mis años, unos ratos desvanecidos, unos adioses mal dados, unas falsas nostalgias tangueras y porque sencillamente tengo penas y de varias gamas (la paleta sangra en monocromías). Morir de pena por mí, por vos, por ellos ¡Y morir ya! llorando, gimiendo, añorando, sucumbiendo lentamente dentro de vestimentas añosas de antiguas películas. Eso es lo que debo hacer, morir de pena por un amor no correspondido para que el sentimiento ocupe las primeras páginas de cualquier publicación diaria.
Eso, morir de pena y que todos los sepan.
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15 comentarios:
Había escrito todo un largo comentario y se me borró, maldito Murphy!
Lo primero que me pregunté es si tu post es un efecto colateral de leer a Cioran.
Siempre hay tiempo para morir, pero si se puede hacer algo en lugar de eso ¿por qué no hacerlo?
Estoy con un malhumor grande así que no puedo dar mucho más ánimo. Encima reescribir el comentario me dio tanta bronca. Pero bueno, a aplicar lo que digo.
A veces está bueno dejar morir nuestro malhumor, volcar la melancolía, rebelarse a la depresión. Dejar que muera, por lo menos por un ratito nuestro lado triste. Muchas veces también eso implica que se duerma la racionalidad, pero a veces y mejor aún, implica que se exacerbe.
Un gran beso.
¡Parece que Murphy hizo lo mismo conmigo!
A ver si retomo la idea -y espero que quede publicado maldición!!!- este post mío es irónico. Traté de mimetizarme con algunos blogs femeninos que hablan permanentemente de amores y desamores (eso estaría bárbaro) pero lo hacen el primera persona...como si fuera un diario íntimo no?
Pero además Luxito (ja, recreé tu nombre) estoy muy harta del Merval y otros índices hace bastante, por lo que me pareció hasta heroico, morir de pena.
¿¡Vamos que este comentario queda si!?
Besotes infinitos para vos y muchas gracias por velar mi integridad, pero estoy muy bien :)
¿Qué es eso de que andamos medio enamorados? :P
Yo a Ciorán lo tiré en el pozo de un desierto sin remordimientos, y me quedé apertrechado entre una sola certidumbre y un par de desarreglos con el mundo. Saludos.
(Escribo esto como si no hubiera leido el comentario en el que declara que era ironico el texto...)
Muchas veces me pregunté sobre el morir de pena planteado. Y dentro de los deseos de morir, debe ser el que más pulsión de vida tiene. Lo veo como algo así como "Morir de tanta vida"
Saludos, muy interesante el blog. Más tarde paso con tiempo.
Canalla, yo no soy tan determinante con los que escriben y sobre todo, cuando expresan lo que verdaderamente sienten.
Yo nunca me desprendería con suficiencia de un libro de Cioran ni de nadie( creo que no lleva tilde no?) solamente porque lo que vivo, me hace sentir así.
Y lo que vivo en mi semana, además de trabajar, es muy espantoso, muy abismado y cosa que nunca hice, lo diré.
Apadrino dos hogares de chicos de la calle que llegan golpeados, quemados por cigarrillos, abusados y que hay que rescatar porque no queda mucho tiempo para demostrarles que en la vida algo bueno existe.
Los Sábados por la mañana, ayudo a alfabetizar un barrio de la Boca para que todos puedan tener las mismas oportunidades, dentro de lo posible.
Gracias a mi trabajo en el Estado puedo conseguir drogas y prótesis para los portadores de HIV y para los ancianos con fracturas de cadera hacinados en depósitos de personas.
Sí que me interesa mucho confraternizar entre bares con personas!, pero si esas personas no leen en mis ojos nada y no preguntan exactamente que hago de mi vida, difícilmente las vuelva a ver...porque todos somos Gardel en un taller literario (al que fuí varias veces), en conferencias, en espadeo verbal que sólo conduce a alimentar el ego, aunque sea en parte.
Con esto te quiero decir que las palabras que me escriben los chicos con todas las faltas de ortografía agradeciendo un poco de cariño, valen mucho más que miles de las nuestras.
Inclusive las tuyas.
Pero en momentos difíciles, las de Cioran no sobran.
Saludos
Carolina, exacto...morir de pena le da la verdadera importancia a la vida.
Un beso muy grande para vos y muchas gracias por pasar.
Yo ya anduve por el tuyo :)
Sólo intenté entrelazar un estado de ánimo -el tuyo- al mío, en una tímida invitación a conversar sobre un pensador que al parecer a ambos nos interesa.
Pero mi pobre estilo epistolar, lo reconozco, es torpe y ambivalente.
Lo que me dices de estos críos me indigna y te ennoblece. En México pasa igual, y desde aquí solo puedo enviar a los tuyos un beso, que no sé si sirva de algo.
José Luis Hernández, mi compatriota y el único que ha traducido todo Ciorán al español, dice que al castellanizarlo debería llevar tilde. Y yo le creo. Saludos.
Gracias, pero tampoco creo que tu estilo epistolar sea torpe y ambivalente... sencillamente no lo creo
Y volviendo a Cioran (Ciorán), sus palabras me identifican tanto que corro el riego de inmortalizarme en la total de las incredulidades.
Y claro que me gustaría hablar con vos de él tanto como para no dejarlo tan solo, tan solo al pobre.
Y no se si me ennoblece lo que hago porque se que estoy siendo funcional al sistema, pero esos chicos pueden conmigo más que cualquiera.
Ya se que en tu México sucede lo mismo, por eso, a cualquiera de esos niños - que son todos los niños- dale un beso en las dos mejillas y en la frente también.
(Tal vez alguna noche sueñe un poco con que alguien se apiadó y sonría algo, aunque más no sea)
Y si eliminé el comentario anterior -que era tuyo- fue porque era el mismo que estoy respondiendo ahora.
Un placer tenerte en este lugar y un gran saludo para vos.
No "obites" s´il te plais. es un texto tan sincero y hermoso que tienes que escribir muchísimos más iguales para que podamos seguir leyéndote (que egoísmo el mio, ¿no crees?)
Aunque esto de acuerdo sin acritud con Canalla. Ciorán da grima a pesar de la exactitud de muchos de sus textos.
Un beso muy fuerte
Jimarino: Muchas gracias por tu comentario.
El beso fuerte, es el mío.
Más gracias
No voy a dejar que mueras de pena. Vos decis que es irónico y yo te digo que el inconsciente te traiciona. Estás penando por algo y no te das cuenta?
Pensá!
Anoche qué bien la pasé a tu lado.
Te quiero mucho Rulis
Ariel- un analista más!
Ariel, obviamente peno por todo, pero shh! que no se nota tanto :)...
(Sabés que aprendí a balancearme con las tristezas que me tocaron en el reparto)
Ayer fue una noche de abrigos. Me gusta estar con vos después de tanto tiempo sin vernos...increíble esas cosas de los reencuentros amigo.
Y sí, analista, pero no mío;)
Enormes besos para vos
lo que escribí se derramó lejos porque no cae , en fin,
había dicho que la pena negra en un tiempo de una tarde, mini discurso de un ya no más, de un cuchillo que sangraba como intentando parar el dolor pero inútil siempre : sangra,
saludos grandes!
cpunto: Ese mini discurso de ya no más. Siempre sangra pase lo que pase.
Saludos enormes para vos y gracias por pasar.
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