miércoles, 11 de junio de 2008

a jorge



Hay personas que suelen acariciar, siempre, a veces a su pesar, a veces aceptando el hecho de ser sensibles...rotundamente sensibles...impiadosamente sensibles.
Dejan detrás de sus palabras y debajo de su sombra, renacer todas las utopías, todos los deseos.
Hay personas que comulgan la entrega de su más sentido instinto pronunciado desde la más honda razón.
Son asequibles, tenebrosamente peligrosos porque dentro de sus sueños terminamos enredados...
Detienen el tiempo para el afecto, observan, aceptan y tras un movimiento de magia con sus manos, develan un cielo apetecible, para entregarlo, para compartirlo, para fundirse.
(y transitan la misma manera de regalarnos momentos...esos que nos demuestran que han salido por el aire, a buscar la prosa y la música).

[Hoy mis cabellos danzan
melodías y versos]


****

http://bienvenidoamicastillo.blogspot.com/

2 comentarios:

HK dijo...

GRACIAS. Por hacerme estremecer con tus palabras y, sobre todo, con lo que hay detras de ellas. ESa imagen difusa de ti que, a ratos identifico, a ratos se desconfigura....quedando esa adorable indefinición de lo indefinible, por esencia. GRACIAS.

Κλεοπάτρα dijo...

¿Acaso no somos lo que no nos define?
Un beso a vos Jorge.