
No se alinean nunca y urgen los suficiente, siempre.
A veces son olores y de los definitivos que dejan nuestro aroma en el viento, implacables como el tiempo que se sucede, como el miedo de que se ausenten porque sus cadencias nos redimen ¡de tantas cosas!
Otras, son gestos que subrayan una línea de este lado, más cerca de algún corazón y más alejado de alguna diatriba pasada.
[señalamos,
preferimos,
nos salvamos]
Y así, husmeando y con aliento caliente, confundimos los deseos y la anuencia de ellos, porque se presumen igual, del mismo color, de la misma textura. Son ínfimos gestos que alejan aquellos primigenios teñidos de soledad o esos otros que deambulan entre oscuridades y vientos fríos. Son pequeños detalles que nos inclinan a intentar ser queridos, a ser cadenciosamente aceptados.
(Y entre un gracias, primero vos y el cobijo del lado de la pared cuando se anuncia un sinuoso caminar, arranca de adentro nuestro, de cualquier lugar en que se encuentren, las mejores complacencias)
Yo se que puede asombrar que lo que no es esencia se me figure esencial. También me sorprendo, pero... ¿puede ser que tan poco, una tanto? ( y hasta parece que ya nada se convierte en prioritario a partir de allí, porque ¿de qué manera podemos acceder a las esencias si no es por alguna pequeña rendija que nos permita revelarnos?)
Y así como intercambiamos palabras y gestos, es como el alma descansa un poco de las zozobras y se sienta a compartir, a mirarse en un espejo lineal pero existente, a fascinarse por lo que le es debido y se le entrega.
Pequeños gestos
¿Te acordás?
...esa tierna manera de invitarnos a un mejor mundo, aunque sea por un rato.
*****

10 comentarios:
yo poco se de justicias regidas por leyes.
yo sólo se de aquellas establecidas por el respeto y la conciencia social.
Pero tú que sí sabes......dime...¿bajo que ley sería yo juzgado por ser culpable de tener tendencia a la atracción de tus formas?
Me gusta esa manera tuya de ofrecerte a ratos y con misterio como esos lunares que firman ru rostro.
Gracias
Sergi
Es muy grato "anónimo Sergi" lo que escribiste y te lo agradezco, aunque no te conozca y parezca que vos (o tu) a mí sí.
Te conozco no más allá de mis percepciones.
No más allá de tus voluptuosidades.
De aquello que yo imagino y ese poco que tú me ofreces.
Pero ese poco,que para mí termina siendo un bastante,me encadena tanto a tus textos como a tu espalda.
Mil gracias nuevamente
Sergi
Creo imaginar quien sos por la manera de escribir...y no te llamás Sergi.
(Y se que no estoy equivocándome)
Querida Cecilia,
Gracias por invitarme a tu blog blindado.
¡Pues parece que si te leen, y con singular pasión!
Tus textos son exquisitos...
Muchas gracias Eduardo. La exquisitez es tuya, por ser tan elogioso con lo que escribo.
Un beso enorme
Me alegra pensar que piensas que me conoces.Eso me engrandece porque me acerca más a tí.Me sientes conocido sin serlo,me sientes cercano sin estarlo.Hay algo en mí que ves en otro u otros,verdaderamente no me importa cual es la forma o la manera si igualmente me deja avanzar un paso hacia tus esencias.
besos
Sigo siendo un ánonimo
y entre ellos "Sergi"
Perdón quería decir "anónimo"
Evidentemente con lo que decís, no te conozco...pero me definiste como si hubieras tenido algún trato conmigo.
Debo ser, evidentemente, clara en mis misterios...
Y es sin querer que me vislumbro...
Muchas gracias por tus comentarios,
un beso
Me pregunto:si suponías que era otra persona,y se denotaba cierto agrado en tu tono¿Quién sería yo de no ser este que,supuestamente, soy yo?
Definirte es algo que no osaría a hacer,sería como limitarte,como arrebatarte esa libertad de no pertenecer a ningún lugar que te hace tan mágica y deliciosamente misteriosa.Simplemente defino lo que provocas tú en mí.
Presentirte,queriendo o sin querer tú vislumbrarte,es un enorme placer.
Gracias a TI
Sergi
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