
Creo que concurrimos con todos nuestros sentidos a formar una sociedad espeluznante.
Una noticia entre varias ha logrado que me ría por lo perverso de los hechos, cuando no es motivo(y menos para mí) ni de la menor sonrisa, pero el caso es que somos ratas de albañal, porque así aceptamos tratarnos.
Somos escoria.
Juicio Oral por la tragedia de República de Cromagnon (una sala histórica por el Juico a la Junta allá por 1983), pero ahora, en busca de quienes fueron los responsables de que un recital se convierta en trampa letal de ciento noventa y cuatro personas
(la víctima fatal número cuarenta y uno es mi hermano...si si...tiene número su inexistencia...)
Madera desde el techo, desde piso,desde el estrado, pasando por los bancos en donde las personas acreditadas se sientan a ingerir más dosis de angustia y tristeza, sin salidas de emergencia y sin matafuegos.
Tres integrantes de un Tribunal que pretende juzgar la "hazaña" de contabilizar tantos fallecidos por haber mediando coimas, inhabilitaciones y planos sin aprobar (si hubieran querido, no hubiera salido tan bien), con la indolencia manifiesta que subleva hasta la exasperación.
Un blindex para seguridad de algunos, tres puertas sin señalizar y de esas tres, una sola para más de las cien personas que asisten como público.
(¿No es un hermoso escenario para que arda alguna llama?)
Y yo cada día más vieja por la falta de asombro.
Y todos cada día más cínicos que agradecemos cuando nos devuelven lo que nos han quitado, agonizando o muriendo pero echándole la culpa a los cielos o al destino.
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4 comentarios:
Espeluznante,me ha herido, me ha tocado,me ha dejado huella..........No dejas de asombrarme.
Es que es espeluznante.
¿Te asombro?
A mi la vida me asombró demasiado...
Un beso Sergi
Sí,me asombras sin lugar a dudas.
Mueves algo dentro de mi y eso me gusta.Me gusta lo que intuyo de ti....tu optimismo, tu entrega a la vida aunque te haya sido dura.......y tantas otras cosas que se irán diciendo con el tiempo.
Gracias
Sergi
Todos nos asombramos de como la vida que vivimos nos transforma, nos conduce, nos eleva y nos hace estrellar también...todos sabemos de infiernos más o menos importantes, pero para el caso no hay mayor dolor que el propio, nadie puede comprender siquiera la dimensión de la tristeza del otro.
Estamos solos, indefectiblemente solos siempre...y jugamos a acompañarnos.
A veces amando y a veces no tanto...
Y gracias a vos por ser siempre tan amable.
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