domingo, 24 de agosto de 2008

momento



Yo veo más lejos que vos, me dijo mientras apoyó su codo en mi cabeza.

Ver lejos no significa ver mejor, le contesté a su afirmación y se echó a reír.

¿No vas a retirar tu codo de mi cabeza
?, le pregunté girando mi rostro hacia el suyo.

Me contempló, sopló mi flequillo y me abrazó muy fuerte.

Y allí, sabiendo los dos que somos intrascendentes para un mundo convulsionado y lleno de desamor, tratamos de acunar esa lógica de pertenecernos.

...esa indispensable necesidad de perdurarnos.

(...)



*****

2 comentarios:

Lukas Rybensen dijo...

Muy bueno. Hace tiempo que vengo pensando que en un mundo que tiende hacia el control absoluto de la población mediante la tecnología nuestro único refugio es la intrascendencia.

Un beso.

PD: si no le molesta la invito a quitar la verificación de la palabra, eso haría más cómodo comentar en su blog y presumo que lo voy a hacer seguido.

Κλεοπάτρα dijo...

Orwell lo vaticinó y tristemente acudimos a vivirlo...

No me molesta quitar la verificación de la palabra, pero tampoco me molesta dejarla...quizás por la simple razón de que con ese obstáculo, cualquiera piensa dos veces por lo menos, en dejar un comentario.

Un cordial saludo