
Las ilusiones se pierden y avanza casi siempre la incredulidad sin el mínimo arrepentimiento. Todo se cuela tras un tamiz que deja ir lo perdurable, lo esencial, lo valioso. Hoy por la tarde he visto una mariposa blanca huyendo de lo común, manteniendo su color de origen, sus esperanzas de no dejarse traicionar, de impedir la mutación hacia los grises, hacia las medianías.
La perdí de vista, pero ella, seguramente, seguirá encontrándose.
(…y pienso que siempre tuve muy poca tolerancia con los que no intentaron arañar un mundo imperceptible)
Los cielos son imaginativos, sólo que hay muchos que no saben encontrarse más que en lo cotidiano y en la unicidad de estilos rudimentarios.
(creo que me recreo arremetiendo con las dudas mientras puedo, mientras se me permite, fuera de lo cotidiano y lejos de lo permitido)
Volar, establecer cuotas íntegras de alientos acumulados, luces solares, espejos lunares, maraña de enjambres, aunque sea por un rato, hasta descender imperceptiblemente esperando la próxima oportunidad, tratando siempre de espantar cualquier invitación a marchitarme...
...cualquier invitación a perecer.
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2 comentarios:
Hola Cecilia, soy pere31@gmail.com, me ha gustado mucho tu blog. Tal como yo esperaba y presentía está lleno de ternura, fantasía y sensibilidad.
Gracias por tu invitación
Pere
Muchas gracias por tus palabras.
Y gracias por pasar y dejar tu comentario.
Beso
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